¿Nos estamos comiendo el planeta?

Tomado de: http://www.tuleando.com/wp-content/uploads/2012/06/16.jpg

¿Nos estamos comiendo el planeta?

Hasta hace dos semanas estaba en un lugar en el que para poder ir a comer a la calle debía esperar un mes hasta que llega la beca y gastar el equivalente a 15 o 20 dólares en un restaurante de mediana calidad y ver a los ojos a mi hijo y decirle, “bueno mijo demos gracias a dios que tenemos esta oportunidad ya hasta la próxima…” .

Allí, cada 8 días y con un esfuerzo económico increíble mi hijo y yo pasábamos al mercado a comprar algunas frutas y verduras producidas en los campos de Chiapas, en su mayoría, para luego durante la semana comerlos con arroz. También mi beca de estudiantes contribuyó sustancialmente a que nos hiciéramos vegetarianos obligados…  no porque reconozcamos a viva voz las magnificas bondades de serlo, sino porque la carne que allí se vende es muy costosa y poco saludable, además tiene muchísimos químicos como el Clembuterol… ¿carne orgánica? No existe, creo que ni siquiera el concepto (al menos a nivel comercial)… opciones como pollo, conejo, pescado o mariscos… bueno si hay, pero son un coctel de hormonas, insumos químicos, y precios altos que los ponen fuera de nuestro alcance… así que en los platos de nuestro almuerzo unas dos o tres veces al mes algún desprevenido pedazo de proteína animal aparecía… y a velocidades alarmantes era devorado….Nuestra dieta allí se componía básicamente de arroz, tortilla, verduras, frutas, leche, queso y huevos… No me quejo la verdad… durante este año rebaje varias libras, y aparte de un incidente que tuve en el que me dio un dolor fuerte en el corazón como resultado de comer una carne con mucho clembuterol,… pues siento que mi salud ha mejorado, pues además de mi frugal dieta, San Cristobal me ofrece mucho oxigeno y paisajes hermosos que definitivamente me dan calidad de vida… Mi hijo tambien esta bien… grande y con una salud envidiable..

En menos de dos semanas que llevo en California he ido 7 veces a comer a restaurantes…chino, japonés, mexicano… gringo… he comido tanto que ya engordé las libras que con tanto ajetreo había perdido en  México. Cuando fui al Cosco y vi las filas y filas de personas que gastando menos de lo que costaría un mercado así en México compran y compran carne, mariscos, pescados, cerdo y pollo de la mejor calidad… … Ah… y hay para todos… aquellos que se preocupan por su dieta tienen al alcance miles de productos con sello “orgánico” “verde”, “natural”, “justo”. Estos sellos los ayudan a tranquilizar las conciencias y bueno… si se pierde la mitad de lo que compran… no hay problema… el  sistema de compost es increíblemente bueno… todo volverá a alimentar a la madre tierra… Lo que se ignora es la cantidad increíble de energía derrochada y  que la gran mayoría de los habitantes del planeta no tienen acceso a esos bienes… incluso si se producen en la esquina de sus hogares en Latinoamérica… pues la intención con la que son producidos es la de conquistar la crecientísima demanda por alimentos “sanos y justo” en los países ricos.

¿Nos estamos comiendo el planeta? Es un eufemismo usado para disolver la responsabilidad de unos cuantos… se lo están comiendo algunos… aquellos que por azar o por su propia voluntad tienen la oportunidad de vivir en ciertos lugares y pagan con su tiempo y algunas veces con su salud el tiquete a un gran bocado de planeta…. Algunos se lo están comiendo… y se les nota. Otros como yo nos lo comemos de vez en cuando… y cuando lo hacemos buscamos quedar lo mejor posible con nuestra conciencia… y bueno comemos orgánico y fair trade de ser posible… aunque en el fondo de nuestro corazón sabemos que no hay manera alguna de que este sistema sea justo… ¿como podría serlo si la deja afuera a la gran mayoría? Ah… y existen otros… … otros que son la mayoría… otros que a la brava ni hablar… les toca amarrarse el cinturón, si es que tienen, y sobrevivir con lo que hay… disminuir los gastos y hacer magia para sacar adelantes sus familias… y en un ambiente de falta de recursos económicos, degradación ambiental, poca educación académica, violencia, y abandono estatal sonreír en las mañanas, creer que todo mejorará, frenar cualquier instinto violento que amenace la estabilidad del sistema y… ah.. se me olvidaba además de eso soportar el señalamiento de muchos académicos y políticos que les dicen… “ah … ustedes también se están comiendo el planeta, pobres hijos de la chingada”

Diciembre 26 de 2011

Leave a Reply

Your email address will not be published.